Crece cada vez más la cultura del vino en nuestro país. No son pocos los que afirman que España es un país padrino por Vaco, el muchísimo Dios del vino. Sí bien es cierto que la cultura vincula en nuestro país ha sido importante, en los últimos años está afición se está modernizando mucho, una prueba de ello es el enoturismo.
El enoturismo es el turismo centrado en el vino, viajes para visitar bodegas, cursos de cata, encuentros internacionales, congresos, restaurantes, museos… todo un sin fin de actividades posibles que suele llevar aparejado no sólo sumergirse en el mundo del vino sino también conocer el entorno natural en el que este se fabrica, a la vez que un paseo por la cocina típica de la zona.
De esta manera se convierte en una forma ideal de conocer nuestro país a la vez que dar rienda suelta a nuestras aficiones culinarias y gastronómicas.
A la hora de buscar alternativas de enoturismo lo ideal es buscar en las zonas más típicamente viticultoras: la Rioja, Castilla La Mancha, Valladolid, Cataluña, etc.
Es especial te recomendamos la zonas de El Bierzo, Toro, Rueda, la Ribera del Duero, Rioja, Jumilla, Yecla, Valdepeñas. Son muchas las agencias o bodegas que organizan directamente varias excursiones y paquetes completos a precios bastante económicos.
El patronato de Turismo de Zamora ha presentado una nueva guía de turismo rural de la provincia. En ella se recogen 200 alojamientos turales con unas 2.300 plazas totales.Esta guía fue presentada en el INTUR, Feria Internacional de Turismo de Interior celebrada en Valladolid.
Junto a esta guía se han editado otras cuatro guías más temáticas sobre distintos recursos turísticos de la provincia castellana.
El objetivo con estas guías es dar un impulso al turismo rural y a las posibilidades de ocio y naturaleza que ofrece Zamora. Según el Patronato de Turismo de Zamora, José María Barrios, en la presentación de esta guía, el turismo rural en esta provincia no se ha resentido por la crisis, más al contrario ha aumentado.
Una de las guías se llama “83.000 bocas contentas” y se centra en el turismo gastronómico y enológico de la provincia, tanto cocina tradicional como cocina moderna. Otra de ellas se centra en el turismo cultural y urbano, “Quince siglos de amaneceres con historia”.
El tercero de ellos se llama “550 aullidos cada noche” y se dedica al turismo en la naturaleza haciendo el recorrido por los espacios naturales de la provincia. Y por último “500.000 aplausos acalorados” donde podremos conocer las fiestas tradicionales de toda la provincia.
La mayoría conocemos de sobra el Camino de Santiago, al menos de su existencia y que este camino se suele hacer andando o en bicicleta con un objetivo religioso o al menos referente a él, aunque muchos no lo hacen por ese motivo.
Pero pocos conocemos que hay otro tipo de rutas senderistas preparadas en nuestro país con otro tipo de objetivos. Este es el caso de La Ruta del Quijote, se trata de un camino por algunos lugares de Castilla la Mancha por el que discurre el camino del famoso Alonso Quijano (Don Quijote) en la obra maestra de la literatura española.
Esta ruta está dividida en diez etapas:
Hoz Río Dulce - Sigüenza - Atienza
Esquivias - Illescas - Carranque
Almagro Ciudad Real Consuegra Toledo
Campo de Criptana - Tomelloso - Argamasilla de Alba - La Solana
La Roda - Campos de Montiel
Albacete - Alcaraz y Bienservida
Valle Alcudia- Campo Calatrava
Villanueva de los Infantes - Almagro y Calatrava
San Clemente - Villanueva de los Infantes
Toledo a San Clemente
Lo cierto es que son varias las rutas en torno a don Quijote que se han intentado establecer no sólo por Castilla la Mancha sino también por otras zonas como Barcelona, donde transcurre una gran parte del segundo volumen.
Esta que aquí proponemos parece la más completa y también la que más se ha utilizado en los últimos años. La ruta se puso en marcha con motivo del centenario de El Quijote aunque tuvo algunas críticas por parte de grupos ecologistas.
Uno de tantos pueblos de España que con el paso del tiempo quedan completamente abandonados se ha convertido en una aldea ideal para hacer turismo rural, tratándose de un pueblo de Galicia llamado Couso.
Gracias a un matrimonio de La Rioja, este pueblo abandonado ha sido convertido en un gran complejo hotelero formado por 21 habitaciones ya que han ido rehabilitando las casas que formaban la aldea respetando la arquitectura popular de la zona.
Este complejo hotelero cuenta además de las 14 casas con un restaurante, cocina, un comedor social, dos molinos, un horno y un río que atraviesa la aldea de Couso. Las habitaciones que cuentan con baño, televisión, teléfono o calefacción cuestan entre los 60 y los 90 euros por noche en régimen de alojamiento y desayuno.
Se trata de una buena oportunidad de hacer turismo rural, disfrutar de la gastronomía de la zona y de las actividades que nos ofrece la naturaleza como senderismo, montar en bicicleta, cazar, montar a caballo o incluso practicar pintball.